Fuerza bruta a fuerza de impulsos
Concebido como un espectáculo original y único, Fuerza bruta, que se presenta en el Adrianne Arsht Center, es a un mismo tiempo dinamismo, interacción y un derroche de emociones sin par, que dispara la adrenalina tanto en los actores como a la audiencia, que queda deslumbrada y extasiada con un ágil programa de una hora de incesantes sorpresas.
Concebido por Diqui James, director artístico y Gaby Kerpel, encargado éste último de crear la música, que resulta acelerada y acogedora, acorde al ritmo que demanda el show, el espectáculo tuvo su estreno en Buenos Aires, Argentina, en el 2005. Desde entonces, Fuerza bruta ha cosechado éxitos en Argentina, Colombia y Brasil, así como en ciudades como Londres, Lisboa, Nueva York y ahora en Miami, donde también está dejando su huella.
El espectáculo se mueve entre lo circense y lo teatral, pero sin llegar a ser ni lo uno, ni lo otro, pues le falta la poesía que derrocha el Cirque du Soleil y la narración coherente que logra La Fura dels Baus, por ejemplo. Aún así Fuerza bruta resulta inquietante y sobrecogedora desde el primer momento. Un equipo de asistentes desplaza al público aglomerado en el salón, de un lugar al otro, para abrir paso y dejar entrar y salir una enorme estera donde un hombre batalla contra las fuerzas y desafía su propia resistencia. Pero ése acto es apenas el inicio de una función en la que María Laura Mesigos, Martín Buzzo, Juan Martín Fernández, Deborah Torres y Nazarena Mon, se entregan con enérgica pasión, afrontando los retos que demanda el programa.
A medida que trnscurren los minutos, va creciendo la espectacularidad. De repente, unas cortinas sirven de “sostén” para caminar sobre ellas, arrancando la exclamación del público que queda fascinado, ante los malabares que dos actrices desarrollan. Fuerza bruta es precisamente …
eso, un derroche de tenacidad, de firmeza. En algunos momentos logra una gran plasticidad, como en una coreografía, donde varias nadadoras combinan sus movimientos, con el desplazamiento del agua y los efectos de luz, sobre la enorme piscina aérea, que desciende hasta el nivel del público.
Otra escena de desbordada violencia, aunada con una música creciente, y agua en forma de lluvia sobre el auditórium, tienen que ver con derrumbes, romper paredes, derribar lo que se viene encima. Y esa es, si es que deseamos buscarle un sentido a lo que vemos, lo que podría resumir Fuerza bruta: la lucha del hombre contra los obstáculos. Sin duda alguna se trata de un espectáculo vertiginoso e inolvidable. Fuerza bruta
Lynn Wolfson Stage
del Ziff Ballet Opera House
Adrianne Arsht Center
1300 Biscayne Blvd, Downtown Miami
Hasta el 5 de julio
Tel. 305-949-6722
www.arshtcenter.org